La economía del dato ha pasado de ser una promesa a convertirse en una prioridad estratégica en Europa y España. Sin embargo, el éxito de los espacios de datos no depende solo de financiación, tecnología o regulación: depende de que los datos puedan compartirse, entenderse y utilizarse entre múltiples organizaciones de forma fiable y segura.

En este contexto, el Centro de Referencia de Espacios de Datos (CRED) ha publicado el Marco de Interoperabilidad Técnico, una pieza fundamental para que los espacios de datos pasen del concepto a la generación de valor real.

Por qué la interoperabilidad es el gran reto de los espacios de datos

Durante los últimos años, el ecosistema europeo ha avanzado en regulación, estándares y financiación para impulsar los espacios de datos. Sin embargo, existía una barrera recurrente: cada iniciativa empezaba prácticamente desde cero en lo técnico.

Esto generaba varios problemas:

  • Integraciones ad-hoc costosas y lentas
  • Dificultad para incorporar nuevos participantes
  • Falta de confianza y trazabilidad
  • Escalabilidad limitada entre sectores y territorios

El Marco del CRED parte de una idea clara: la interoperabilidad no es el objetivo final, es el medio para que los espacios de datos funcionen y generen valor.

Qué es el Marco de Interoperabilidad Técnico

Se trata de una referencia técnica común que define los mecanismos fundamentales para el intercambio normalizado de datos entre participantes y entre espacios de datos.

Su propósito es proporcionar una arquitectura práctica, adoptable y basada en estándares abiertos para acelerar la puesta en marcha de casos de uso reales.

El marco está alineado con la especificación UNE 0087:2025, referencia clave en España para el desarrollo de espacios de datos.

Una hoja de ruta estructurada en tres grandes pilares

El Marco se integra dentro del Marco de Referencia Técnico del CRED, que se apoya en tres pilares principales:

1. Interoperabilidad técnica

Define los mecanismos necesarios para el intercambio de datos:

  • acuerdos de interfaz
  • protocolos de intercambio
  • mecanismos técnicos y semánticos
  • arquitectura común de referencia

El objetivo es que las organizaciones puedan integrarse sin reinventar cada vez la infraestructura de intercambio.

2. Interoperabilidad semántica sectorial

Compartir datos no es suficiente: hay que entenderlos del mismo modo.

Por ello se impulsan grupos de trabajo sectoriales (movilidad, agroalimentación, salud, vivienda y construcción) para desarrollar modelos semánticos reutilizables.

Esto permitirá que los datos sean comprensibles y reutilizables entre organizaciones y sectores.

3. Interoperability Hub

Se desarrollará un entorno técnico para validar soluciones y comprobar su interoperabilidad antes de su despliegue.

Este hub permitirá a promotores y participantes verificar que sus soluciones permiten el intercambio efectivo de datos.

Procesos clave que habilita el marco

El documento pone el foco en que los procesos esenciales del ecosistema funcionen de forma fluida:

  • adhesión de nuevos participantes
  • publicación de datasets
  • descubrimiento de datos
  • negociación de condiciones de uso
  • intercambio seguro

Además, sitúa como base la seguridad, trazabilidad y soberanía del dato, elementos indispensables para generar confianza.

Un enfoque pragmático: primero interoperar dentro, luego entre espacios

Un aspecto especialmente relevante del marco es su enfoque progresivo.

La interoperabilidad entre espacios de datos se considera un objetivo estratégico, pero se aborda de forma realista: primero los espacios deben demostrar funcionamiento, impacto y sostenibilidad.

Este enfoque evita la complejidad excesiva en fases tempranas y prioriza la generación de valor.

Impacto esperado en el ecosistema

El Marco de Interoperabilidad Técnico busca:

  • reducir la complejidad técnica
  • evitar integraciones personalizadas
  • acelerar la incorporación de participantes
  • facilitar modelos de negocio basados en datos
  • consolidar la soberanía digital

En última instancia, se trata de convertir la interoperabilidad en un habilitador de valor, no en una barrera técnica.

Qué significa para organizaciones y proyectos

Para empresas, administraciones y proveedores tecnológicos, este marco supone:

  • una arquitectura común de referencia
  • criterios claros para diseñar soluciones interoperables
  • alineamiento con estándares europeos
  • reducción del riesgo en proyectos de espacios de datos

En otras palabras, menos incertidumbre y más velocidad para llevar casos de uso a producción.

Conclusión

Los espacios de datos solo tendrán impacto si funcionan de forma real y sostenible. El Marco de Interoperabilidad Técnico del CRED aporta la base técnica común necesaria para conseguirlo.

Con esta iniciativa, la interoperabilidad deja de ser un reto abstracto para convertirse en una palanca concreta de generación de valor en la economía del dato.