Ayer 29 de junio, BAT B Accelerator Tower Bilbao acogió DataThatMatters, una jornada organizada por Ideable y LKS Next para reflexionar sobre el papel de la inteligencia artificial, la gestión del dato y los espacios de datos en la transformación del sector sociosanitario.

El encuentro reunió a profesionales y entidades del ámbito social, sanitario, tecnológico e institucional, con el objetivo de compartir experiencias, identificar oportunidades y conectar iniciativas que ya están trabajando en la aplicación real de estas tecnologías a los cuidados, la salud y la mejora de los servicios.

La jornada fue conducida por Arkaitz Carbajo, que ejerció como maestro de ceremonias y abrió el encuentro situando una idea central: la tecnología, la inteligencia artificial y los datos solo tienen sentido cuando ayudan a cuidar mejor, atender mejor y tomar mejores decisiones.

Una jornada para hablar de IA, pero también de datos, contexto y adopción

Aunque la inteligencia artificial fue uno de los grandes ejes de la jornada, DataThatMatters permitió poner sobre la mesa una cuestión previa: antes de hablar de IA, es necesario hablar de datos.

Y no solo de disponer de datos, sino de contar con datos interoperables, armonizados, limpios y usables. Datos que permitan que distintas organizaciones hablen el mismo idioma y puedan colaborar de forma efectiva en un sector en el que las necesidades de las personas no entienden de fronteras organizativas.

En el ámbito sociosanitario, esta cuestión es especialmente importante. La información está distribuida entre sistemas, entidades y niveles asistenciales diferentes. Además, una parte muy relevante del conocimiento necesario para mejorar los servicios no siempre está recogida en documentos, procedimientos o bases de datos. Está en la experiencia de profesionales, personas cuidadoras, entidades sociales, familias y organizaciones.

Por eso, uno de los mensajes que atravesó la jornada fue que la tecnología no puede diseñarse desde fuera del contexto. Si no se comprenden los procesos reales, las necesidades de los equipos y las dinámicas de atención, la tecnología puede acabar convirtiéndose en un esfuerzo vistoso, pero poco útil y difícil de sostener.

Una apertura centrada en cooperación, transformación e impacto

La apertura institucional contó con la participación de Manuel Sánchez-Lagarejo, presidente de MONDRAGON Health y director general de Bexen Medical, y de Gonzalo Fornos, Director de Consultoría de Negocio en LKS Next.

Ambas intervenciones sirvieron para situar el marco de la jornada: la transformación del sector sociosanitario requiere visión de ecosistema, cooperación entre agentes y capacidad para convertir la innovación en soluciones que lleguen a las personas, a los profesionales y a las organizaciones que prestan servicios de atención y cuidados.

La tecnología no debe entenderse como una capa aislada, sino como una palanca para mejorar la coordinación, anticipar necesidades y construir modelos de atención más personalizados, seguros y conectados.

IA y mundo social: tecnología al servicio del propósito

El primer bloque, dedicado a la IA en el mundo social, fue moderado por Adriana Martínez Sans, directora de APTES – Asociación para la Promoción de la Tecnología Social.

En la mesa participaron Santi Pisonero, de PR4 Innovación; Iñaki Bartolomé, de Ideable; Miguel Ángel Pazos, de IMQ Igurco; e Iker Izulain, de LKS Next.

La conversación abordó cómo la inteligencia artificial puede aportar valor en ámbitos como los cuidados, la atención a personas mayores, la personalización de servicios, la mejora de procesos o la anticipación de situaciones de necesidad.

Una de las ideas más destacables fue que, en el ámbito social, la tecnología no puede ir por delante del propósito. Su papel debe ser reforzar la capacidad de cuidar, reducir cargas innecesarias, apoyar a profesionales y mejorar la experiencia de las personas usuarias.

La mesa también puso de relieve la importancia de vencer complejidades e inercias. La adopción tecnológica no se impone. Requiere generar confianza, empezar por casos concretos, demostrar retorno, aprender rápido y escalar después. En este sentido, los espacios de cocreación, participación y contraste son fundamentales para que las soluciones digitales se diseñen con quienes conocen el servicio y no como una imposición externa.

Las soluciones digitales deben percibirse como aliadas: herramientas que liberan tiempo a los profesionales y les permiten ofrecer una atención más personalizada, nunca como instrumentos de control, fiscalización o carga administrativa adicional.

El tecnólogo social: un perfil necesario para conectar necesidades y tecnología

Durante la conversación surgió una figura especialmente interesante: el perfil del tecnólogo social.

Se trata de un perfil híbrido, capaz de entender el mundo social y sociosanitario, pero también de identificar dónde, cómo y para qué puede aportar valor la tecnología. Un perfil que no parte de la solución tecnológica, sino del contexto, de las necesidades reales y de los flujos de valor del servicio.

Esta idea conecta con uno de los grandes retos de la transformación digital en salud y cuidados: evitar que la tecnología se introduzca de forma aislada o desconectada de los procesos reales.

Primero el flujo de valor. Después la tecnología.

Desde esta perspectiva, la inteligencia artificial, los espacios de datos, la analítica avanzada o las plataformas digitales no son fines en sí mismos, sino medios para mejorar la atención, coordinar mejor los servicios y generar mejores resultados para las personas.

IA y mundo sanitario: potencial, evidencia y confianza

El segundo bloque se centró en la IA en el mundo sanitario, con la moderación de Idoia Muñoz Lizan, Managing Director de Basque Health Cluster.

Participaron Cristina Martín Andonegui, de Vicomtech; Borja Bonail, de Tecnalia; Javier Zaldua Aguirre, de Accexible; Alfredo Alday, de Alda2U; y María Ortiz Unzaga, de LKS Next.

La mesa permitió profundizar en el impacto de la inteligencia artificial en salud: investigación, diagnóstico, seguimiento de pacientes, gestión de procesos, uso secundario de datos y desarrollo de nuevas soluciones digitales.

Pero también se subrayaron las condiciones necesarias para que ese potencial llegue a la práctica: validación, seguridad, ética, regulación, integración con los sistemas existentes y adopción por parte de profesionales y organizaciones.

En salud, no basta con que una solución funcione técnicamente. Debe cumplir normativa, generar confianza, encajar en procesos asistenciales reales y demostrar valor de forma rigurosa. La IA puede aportar capacidades muy relevantes, pero necesita apoyarse en datos de calidad, modelos bien gobernados, mecanismos de trazabilidad y marcos de uso seguros y comprensibles para los agentes implicados.

ZAINDATA y ZAINDATA Next: datos gobernados para una IA útil y confiable

Tras las mesas de debate, la jornada aterrizó en una de las ideas centrales del proyecto ZAINDATA: para que la inteligencia artificial sea útil, segura y aplicable en el sector sociosanitario, existe una base que no puede obviarse: los datos.

Datos bien gobernados, interoperables, trazables y compartidos con confianza.

Leire Sarasua Ronda, responsable de Data e IA en LKS Next GobTech, presentó los resultados de ZAINDATA y ZAINDATA Next, iniciativas orientadas a facilitar que distintas organizaciones del ecosistema sociosanitario puedan compartir y aprovechar datos sin perder control sobre su uso.

El planteamiento de ZAINDATA, beneficiario del Plan de Impulso de Espacios de Datos Sectoriales de la SEDIA, no consiste en crear una gran base de datos centralizada, sino en habilitar un entorno federado de colaboración entre entidades, alineado con los principios europeos de soberanía del dato, interoperabilidad, seguridad y gobernanza.

Los espacios de datos no son una moda pasajera ni un desarrollo tecnológico aislado. Son una apuesta europea con impulso normativo, financiación pública y tracción en sectores como salud, automoción, industria, energía, máquina-herramienta, química o administración pública.

En el ámbito sociosanitario, este enfoque resulta especialmente necesario: los datos están distribuidos, los servicios están conectados entre sí y las necesidades de las personas requieren modelos de atención más coordinados, preventivos y personalizados.

Casos reales: del cuidado digital a la interoperabilidad

El bloque de casos reales contó con la participación de Paula del Valle Feito, responsable de proyectos IT en Ideable, y Julen Madrid Vaca, de LKS Next GobTech, en diálogo con Leire Sarasua Ronda.

A través de la experiencia de KWIDO, plataforma especializada en soluciones digitales para el cuidado y la atención a personas mayores, se abordaron casos ya operativos en ámbitos como atención remota, monitorización, acompañamiento y uso del dato para mejorar servicios.

Desde LKS Next se conectó esta mirada práctica con los retos de interoperabilidad, gobernanza y espacios de datos. El diálogo permitió poner en relación dos planos complementarios: las soluciones digitales que ya están en uso en el ámbito de los cuidados y las infraestructuras de datos que pueden ayudar a interoperar, gobernar y escalar esas soluciones con más seguridad y confianza.

Este enfoque es especialmente importante para evitar que la innovación se quede en pilotos aislados. La transformación real requiere conectar soluciones, datos, organizaciones y procesos bajo modelos de colaboración sostenibles.

Uso secundario de datos: anticipar riesgos y apoyar mejores decisiones

La jornada cerró el bloque de contenidos con una presentación de Aitor Moreno Fdz de Leceta, de LKS Next, centrada en el uso secundario de datos en espacios de datos y su aplicación a escenarios avanzados de análisis e inteligencia artificial apoyados por la computación cuántica.

Este caso permitió mostrar uno de los grandes potenciales de los espacios de datos en salud: aprovechar mejor información ya existente, siempre bajo criterios de seguridad, gobernanza, cumplimiento y control de uso, para generar nuevo conocimiento, anticipar riesgos y apoyar mejores decisiones clínicas.

El ejemplo puso de manifiesto que los espacios de datos pueden ser una infraestructura habilitadora para avanzar hacia modelos de atención más preventivos, personalizados y basados en evidencia.

Una conclusión: sin datos confiables, la IA no escala

DataThatMatters dejó una conclusión clara: la inteligencia artificial ya está entrando en el ámbito sociosanitario, pero debe hacerlo con responsabilidad, propósito y orientación a impacto.

Para que ese impacto sea real, no basta con disponer de modelos o soluciones aisladas. Es necesario construir una base sólida de datos interoperables, armonizados, trazables, gobernados y compartidos con confianza. Este es el terreno de ZAINDATA.

También es necesario comprender el contexto, incorporar el conocimiento tácito de quienes trabajan cada día en salud y cuidados, y diseñar soluciones desde la participación. La adopción no se impone: se construye demostrando valor, reduciendo fricciones y generando confianza.

El dato, por sí solo, no cambia nada. Cambia algo cuando se convierte en mejores decisiones, mejores servicios y más tiempo para cuidar mejor.

Desde ZAINDATA, seguimos trabajando para contribuir a esa visión: construir espacios de datos sociosanitarios que permitan compartir información de forma segura, soberana e interoperable, generando nuevas oportunidades para mejorar los cuidados, la atención y la calidad de vida de las personas.